Su historia
Daria Egereva ha dedicado su vida a proteger pueblos, culturas y el medioambiente. Nacida en Siberia y miembro del pueblo indígena selkup, constituido por unas 3.500 personas nada más, se formó como profesora antes de convertirse en una respetada defensora de los derechos indígenas y la justicia climática. Sus amistades la definen como afectuosa, sociable y muy compasiva. Le encanta leer y dar largos paseos al aire libre, y suele hablar de su crianza en la taiga, rodeada de extensos bosques de hoja perenne donde recolectaba bayas con su familia y forjó un vínculo con la naturaleza para toda la vida.
Hoy, Daria se enfrenta a hasta 20 años de prisión por su labor pacífica de derechos humanos. En diciembre de 2025, las autoridades rusas detuvieron a Daria y la acusaron de vinculación a una red de derechos indígenas a la que habían calificado de “terrorista”, a pesar de que su trabajo se centraba en proteger las tierras, lenguas y culturas indígenas.
La experiencia de Daria refleja un patrón general en el que se utilizan cargos de “extremismo” y “terrorismo” contra activistas, lo que permite a quienes ocupan el poder silenciar las voces independientes y disuadir a otras personas de alzar su voz. Aun así, Daria se negó a renunciar a sus valores. A pesar de la presión y las amenazas, continuó defendiendo a su pueblo y los derechos de su gente con coraje y determinación.
Pide la libertad inmediata e incondicional de Daria Egereva y el fin de la represión de activistas indígenas que ejercen sus derechos en toda Rusia.
Retrato: © Particular Imágenes de contexto (todas): © Particular Imagen: © Olga KostrovaÍndice: EUR 46/1050/2026